jueves, abril 28, 2011

Pararse y pensar.

Siempre estamos pidiendo cosas nuevas. Siempre queremos más besos, más abrazos... Queremos que todos se fijen en nosotros, nos miren y nos admiren. Queremos ser el centro del mundo. Nunca nos conformamos con lo que tenemos ni con lo que se nos da. Siempre estamos pendientes de nosotros mismos. Nos pareceque todo lo que nos rodea es malo y feo. Nos parece poco todo lo que tenemos.

Pero lo que nunca hacemos es pararnos. Pararnos y pensar. Pensar en que quizá aquello nuevo que pedimos está de más. Pensar en que hay personas que nos quieren. Pensar en que ya se fijan bastante en nosotros, en que hay personas que nos admiran. Pensar en que no hace falta ser el centro del mundo para ser feliz, y que eso sería demasiado agobiante, a penas podríamos serlo por unos días escaso, y si es que llegamos a tanto. Pensar no sólo en que tenemos cosas suficientes, sino que nos sobran. Pensar en los demás, en que si nosotros queremos que nos admiren, tenemos que admirar. Pensar en que todo tiene una parte buena, en que siempre existe un algo de esperanza.

"Y había una hermosa vista, pero nadie la podía ver. Porque todos en la isla decían:¡Mírame!¡Mírame!"-Laurie Anderson

No hay comentarios:

Publicar un comentario