domingo, mayo 01, 2011

Llorar.

A veces nos centramos únicamente en lo malo, en la parte negativa de las cosas. Y entonces llega el llanto. Comenzamos a llorar. No dejamos de pensar en aquello tan malo que nos sucedió y no apartamos la mente de eso. Estamos todo el rato pensando en lo mismo, rayándonos sólo por un motivo, por un momento de la vida.

Y vale que me digas que un solo instante puede ser muy importante en la vida, pero un momento negativo nunca puede serlo. Porque lo único que hace es hacerte llorar, distraerte y no dejarte ver todo lo demás que ocurre a tu alrededor, aquello que puede alegrarte el instante, el momento, la hora, el día, la semana, el mes, el año, la vida. Hace que tan sólo pienses en cosas negativas, te nubla la vista y no te deja ver lo bueno de la vida. En esos momentos todo son desgracias. Nada de lo que te ocurre es bueno, lo ves todo teñido de negro. Se te nubla la vista de forma que te impide ver y sentir los mejores detalles de la vida.

Pero alfinal, antes o después tienes que salir adelante. Y ya que lo tienes que conseguir, ¿por qué no intentas que sea lo antes posible? Así podrás disfrutar algo más de la vida. Pero para conseguirlo, no pienses en olvidarlo, sólo intenta no pensar. Estar con la gente que te agrada y compartir tu maravilloso tiempo con ella.

Y así, poco a poco y sin darte cuenta, lo conseguirás. Volverás a ser aquella persona que era tan feliz, que tan bien lo pasaba, que tanto disfrutaba.




''Si lloras por haber perdido el sol, las lágrimas te impedirán ver las estrellas''

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